


El chocolate es un exquisito manjar que ha cautivado a las personas durante siglos. Su historia se remonta a las antiguas civilizaciones de Mesoamérica, donde se cultivaba y preparaba de manera única. Los olmecas, mayas y aztecas fueron algunos de los primeros en utilizar granos de cacao para crear una bebida amarga y espesa, apreciada por sus propiedades energizantes y ceremoniales. Sin embargo, el chocolate que conocemos hoy en día ha pasado por una serie de transformaciones a lo largo de la historia, incluida su introducción en Europa y la incorporación de ingredientes como azúcar y leche.
A medida que el chocolate se difundía por el mundo, también se empezó a utilizar en diversas formas culinarias. Una de las más deliciosas y populares es la tarta de chocolate. La historia de las tartas de chocolate se entrelaza con la evolución del chocolate en Europa, donde los chocolateros comenzaron a experimentar con la combinación de chocolate con otros ingredientes. La primera receta conocida de una tarta de chocolate se registró en el siglo XVIII en Francia, y desde entonces, esta deliciosa creación se ha convertido en un pilar de la repostería en todo el mundo.
Hoy en día, las tartas de chocolate se presentan en innumerables variantes, desde las clásicas y densas hasta las más ligeras y esponjosas. Son un placer indulgente que combina la rica herencia del chocolate con la creatividad y la pasión por la repostería. Esta es la fascinante historia del chocolate, que ha pasado de ser una bebida sagrada a un placer dulce universalmente amado, y de las tartas de chocolate que han deleitado a generaciones de amantes de la repostería con su sabor irresistible y su textura decadente.
Tarta de chocolate (sin gluten)
Ingredientes
200g de chocolate negro
200g de mantequilla sin sal
1 taza (aproximadamente 200g) de azúcar
5 huevos, separados
1 taza (100g) de harina de almendras
1 cucharadita de extracto de vainilla
1/4 de cucharadita de sal
Azúcar glas y fresas para decorar

Instrucciones
1º Precalienta el horno a 180°C (350°F) y engrasa un molde para tarta con mantequilla y espolvorea con un poco de cacao en polvo.Derrite el chocolate y la mantequilla a baño María, asegurándote de que el agua no toque el recipiente del chocolate. Revuelve hasta que esté suave y luego deja enfriar ligeramente.
2º En un tazón grande, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta que estén claras y esponjosas. Añade la mezcla de chocolate derretido, la almendra molida, el extracto de vainilla y la sal. Mezcla bien y en otro tazón, bate las claras de huevo a punto de nieve hasta que formen picos firmes. Incorpora suavemente las claras al resto de la mezcla, asegurándote de no desinflarlas.
3º Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea por unos 25-30 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga con unas pocas migas húmedas.Deja enfriar en el molde durante 10 minutos, luego desmolda y coloca sobre una rejilla para que enfríe completamente. Antes de servir, espolvorea con azúcar glas y decora con fresas frescas en la parte superior.